Nuestras escritoras #46

Damos la bienvenida a la época de los festivales, el calor tórrido y las ganas de leer mucho y desconectar en nuestro último resumen del curso. ¡Adelante!

A. M. Dellamonica, L.X. Beckett

A la izquierda hay una fotografía de A.M. Dellamonica. Lleva el cabello recogido en dos trenzas, una a cada lado de la cabeza, y está sonriendo a la cámara.  A la derecha está la portada de Child of a Hidden Sea, donde en un barco hay una mujer vestida de época, con casaca roja, y un hombre moreno de cabello largo apoyado en cubierta, con un hurón en el hombro.

Invitade al Celsius, la narrativa de A.M. Dellamonica es completamente desconocida en español. Si sois fans de los piratas (os conocemos), os recomendamos un montón Child of a Hidden Sea, la primera novela de una saga de una protagonista de nuestro mundo en uno de piratas.

Hace un minuto Sophie Hansa, de veinticuatro años, está en un callejón de San Francisco intentando salvarle la vida a una tía que apenas conoce. De pronto se encuentra en las aguas cálidas y saladas de un mundo desconocido. Polillas brillantes caen en las olas que la envuelven y los cuerpos gráciles de peces invisibles tocan sus tobillos sumergidos.

El mundo es Stormwrack, una serie de naciones islas con una variedad de culturas y sistemas económicos y un lenguaje muy distinto al que Sophie haya oído. No lo sabe, pero ha aterrizado en medio de un incendio político y una conspiración que podría destruir un mundo que acaba de descubrir… su mundo, donde todos saben quién es, y donde tiene prohibido permanecer.

 

Alix E. Harrow

A la izquierda hay la fotografía de Alix E. Harrow, una persona de cabello largo. Está en un campo, apoyade en sus codos, mira a cámara. Se ve un pañuelo azul de flores y sus tatuajes en el brazo derecho. A la derecha está la portada de Las brujas del ayer y del mañana. El título, encima de una cinta, recorre varias rosas blancas y rojas, con un cuervo debajo de estas.

¿Conoces a Alix E. Harrow? Sus últimas novelas son Las diez mil puertas de Enero y Las brujas del ayer y del mañana. Te dejamos la sinopsis de esta última para que le eches un vistazo.

En 1893 ya no hay brujas. En el pasado sí que las había, en esa época oscura e inhóspita antes de que empezasen a encenderse las hogueras. Ahora, la brujería es poco más que hechizos de amas de casa y canciones infantiles. Si la mujer moderna quiere algo de poder, las urnas son el único lugar donde puede llegar a conseguirlo.

Pero James Juniper, Agnes Amaranth y Beatrice Belladonna, las hermanas Eastwood, se unen a las sufragistas de Nueva Salem y empiezan a buscar las palabras y los componentes olvidados capaces de convertir la revolución de las mujeres en la revolución de las brujas. Las hermanas se verán acechadas por sombras y todo tipo de males, perseguidas por fuerzas que no tienen intención de permitir que las brujan voten, o que vivan siquiera, y tendrán que indagar en magia antigua, forjar nuevas alianzas y solucionar los problemas entre ellas si quieren sobrevivir.

Ya no hay brujas. Pero las habrá.

 

Ada Palmer

A la izquierda de la imagen hay una fotografía de Ada Palmer. Es una mujer de mediana edad, con gafas redondas finas y cabello largo castaño. Va vestida con un traje azul, elegante, y mira decidida a cámara. A la derecha está la portada de Too Like the Lightning, donde tres naves pequeñas recorren un cielo anaranjado, junto con pájaros blancos. De fondo hay un acantilado con pequeñas luces.

Ada Palmer se ha centrado en el estudio de la historia del progreso y de las tecnologías de la información, además de cómo impacta este en la censura, los libros o la sociedad. Ganadora de varios premios, lamentablemente aún no ha sido traducida al español. Pero desde aquí te recomendamos Too Like the Lightning.

Mycroft Canner es un convicto. Por sus crímenes se le exige, como es costumbre en el siglo XXV, que deambule por el mundo siendo tan útil como pueda a todos los que encuentra. Carlyle Foster es una consejera espiritual en un mundo que ha prohibido la práctica pública de la religión, pero que también sabe que la vida interior de los humanos no se puede perder.

El mundo en el que ambos han nacido es tan extraño para nuestros ojos del siglo XXI como lo sería para un nativo del siglo XVI. Una utopía ganada con esfuerzo y construida sobre sistemas complejos y obligatorios de etiquetar todos los escritos y discursos públicos. Lo que nos parecen distinciones de género normales, ahora son tabú. Y la mayor parte de la población mundial está afiliada a clanes que circundan el mundo de personas afines, cuya interminable competencia económica y cultural es cuidadosamente administrada por planificadores centrales sutiles.

Y en este mundo, Mycroft y Carlyle se topan con algo que puede desestabilizar el sistema: el niño Bridger, que puede hacer realidad sus deseos sin esfuerzo.

 

Alicia Sánchez

A la izquierda de la imagen está Alicia Sánchez. Lleva una camisa negra con volante blanco, el cabello corto con un flequillo muy espeso, recto, y unas gafas grandes de ojo de gato; sonríe a cámara. A la derecha está la portada de El dulce líquido: bajo un fondo neutro hay una mujer desnuda sentada. Tiene los brazos dentro de una pecera.

Ha llovido mucho desde que reseñamos Violeta en el jardín de fuego. Alicia Sánchez se ha afianzado en el relato y lo insólito, como demuestra su trayectoria y su selección en el I Premio Ripley o en Terroríficas. El año pasado presentó su primera colección de cuentos, El dulce líquido, donde las pesadillas, lo gótico y lo femenino se encuentran y nos abrazan.

En estos seis relatos de inspiración gótica, Alicia Sánchez Martínez nos lleva a un mundo de niñas descarriadas, de malas madres y malas hijas, de decadencia oscura. Ambientados en una Barcelona reconocible, aunque ficticia, tensan al máximo las posibilidades de lo real para invadir ese terreno ambiguo que hay entre el sueño y la vigilia, esa tierra de nadie en la que todo es posible.

Con ese dulce líquido como hilo conductor —un líquido que a veces es sangre y otras, leche o fluidos estrechamente ligados al cuerpo de la mujer—, nos sumergimos en los mundos prohibidos de la reproducción y del sexo. Partos traumáticos que acaban alumbrando monstruos, mujeres que se transforman en bestias, amputaciones que deforman el cuerpo y el alma, madres castradoras que persiguen a sus hijas como fantasmas. En definitiva, una exhibición de pesadillas que navega en atmósferas densas, un rompecabezas conformado por piezas distintas entre sí, pero con un mismo objetivo: reflejar el lado más oscuro del universo femenino.

 

Y además…

Tres portadas. A la izquierda está la imagen de constelaciones y una nave rompiéndose de Concierto en sol menor, de Laura S. Maquilón; en el centro la portada de Entremedias, de Tananarive Due, donde un hombre va entrando en múltiples puertas, cada vez más desfigurado; a la derecha está la portada de Plata Pura, de Nuria C. Botey, donde en rojo hay una figura, cuya sombra se convierte en un hombre lobo.

Acabamos nuestro quinto año con muchas entradas excelentes: para empezar, publicamos el segundo capítulo de Nona la Novena, para regocijo de nuestros fans de la Tumba Sellada.

En cuanto a reseñas, estos meses hemos ido bien surtides, empezando por lo internacional con el viaje entre sueño y realidad de Entremedias, de Tananarive Due, así como con el misterio de la Casa de Piranesi, de Susanna Clarke. También hemos hablado de narrativa hispana, desde el licántropo patrio en Plata Pura, de Nuria C. Botey, pasando por la locura de la vida de una superheroína borracha en El mundo necesita a Delirium, de Rosa Gil, y la introducción al universo de Wakarum y Concierto en sol menor, de nuestra compañera naviera Laura S. Maquilón.

Asimismo, hemos tenido nuestra dosis de ensayo con los análisis de dos obras tan necesarias como son La mujer que escribió Frankenstein,de Esther Cross y hablando de Mary W. Shelley y, del mismo modo, analizando el fenómeno del fandom en España en Dentro del laberinto friki, de Cristina Martínez.

Por otro lado, nos hemos adentrado en el noveno arte con la ciencia ficción introspectiva de On a Sunbeam, de Tillie Walden, y a los años 90 y las aventuras misteriosas de Heavy Vinyl, de Carly Usdin y Nina Vakueva.

Por último, nos centramos en la labor imprescindible de la librería Suburbia en Málaga, y entrevistamos a Layla Martínez tanto en su faceta de escritora como de editora en Levanta Fuego.

Nos despedimos recordando la charla que realizaremos en el marco del festival Celsius 232 el viernes 22 de julio a las 18:10 en el hotel 40 Nudos, con Gabriella Campbell, Paula Peralta y Tamsyn Muir, con moderación de Laura Huelin e interpretación de Laura Morán Iglesias. ¡Os esperamos allí!

La Nave Invisible
Equipo La Nave Invisible: Artículo redactado por varios miembros del equipo de La Nave Invisible. Conócenos aquí.

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