Familia y nostalgia: las estrellas del universo xuyano

Foto de la autora Aliette de Bodard. Créditos: Lou Abercrombie.

El universo de Xuya, el xuyaverse o simplemente Xuya. Así se denomina al conjunto de historias que se desarrollan en esta ucronía creada por Aliette de Bodard, con imperios galácticos confucianos, naves sentientes y mucha influencia china y vietnamita. En este artículo contextualizaremos esta serie y profundizaremos en los temas que vertebran y dan unidad a la casi treintena de publicaciones de las que ya consta, centrándonos sobre todo en las que ya se han publicado en España, esto es: El ciclo de Xuya (traducido por Silvia Schettin, Marcheto, Pilar Ramírez Tello y Diego de los Santos; Fata Libelli, 2014), En una estación roja, a la deriva (traducido por Silvia Schettin y Diego de los Santos, Fata Libelli, 2014) y La mestra del te i la investigadora (traducido por Anna Puente, Mai Més, 2020).

La ucronía xuyana

Antes de introducirse en Xuya, es recomendable que le lectore lea la introducción y la cronología que hace Aliette de Bodard en su web, o bien la traducción de Marcheto en Cuentos para Algernon. No es estrictamente necesario, pero sí es cierto que contextualizar la ucronía ayuda a situarse, sobre todo si nos adentramos directamente con algunos relatos espaciales. Y es que, aunque las diferentes historias son independientes entre sí, no todas tienen un valor iniciático, y eso puede afectar a la hora de situarse y disfrutar de la lectura.

Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que el universo de Xuya tiene una fuerte inspiración vietnamita (en concreto, de la cultura viet, la etnia predominante en Vietnam y de la que desciende de Bodard), y también bebe de la cultura china. Y debemos ser sinceras: en Occidente y, en nuestro caso, en España, estas culturas no son tan conocidas, excepto para quienes estén familiarizades por cuestiones genealógicas, académicas o por puro hobby. Por tanto, cuando nos topamos con un relato xuyano por vez primera, es natural que ciertas dinámicas sociales y familiares nos resulten ajenas o extrañas y que nos cueste conectar con el pensamiento de los personajes. No importa, porque quienes leemos ciencia ficción con asiduidad tenemos la feliz costumbre de visitar sociedades diferentes a la nuestra, y esta es una oportunidad única para acercarnos a una sociedad real, expandir nuestros horizontes y, quién sabe, quizá animarnos también a profundizar en otra cultura tan diferente pero no menos interesante.

Portada de la edición de Fata Libelli de El ciclo de Xuya.

En segundo lugar, situarnos no solo en el espacio, sino también en el tiempo que nos propone la autora, nos ayudará a comprender mejor los acontecimientos de cada relato. Y es que el universo xuyano no parte de nuestra actualidad tal y como la conocemos, sino de un hecho mucho más antiguo: el descubrimiento de América. ¿Qué hubiera ocurrido si, en lugar de los europeos, hubiera sido China quien llegara por primera vez al continente americano? Para de Bodard, eso hubiera evitado el declive del Imperio Chino en aquella época (principios del siglo XV), se hubiera expandido por el oeste norteamericano y se hubiera aliado con los aztecas (y con ello habrían impedido que Colón pasara de las islas caribeñas y Florida). El resultado de esa expansión habría cambiado el mapa político de la parte central y norte de América: el Imperio Mexica se habría quedado con lo que ahora sería México y la parte sur de Estados Unidos (desde Arizona a Louisiana, aproximadamente); Xuya, la parte oeste, se habría independizado del Imperio Chino, mientras el resto sería lo que conocemos como Estados Unidos, pero con un poder mucho menor.

Xuya es, por tanto, una pequeña parte de los lugares y culturas que abarca la autora en los múltiples relatos y novelas que ha escrito en esta ambientación, ya que, a partir de mitades del siglo XXI, la humanidad se expande por el espacio. Es por ello que de Bodard divide su obra en dos apartados, de los que hablaremos a continuación: la Era Moderna (finales del siglo XX y principios del XXI) y la Era Espacial (a partir de la segunda mitad del siglo XXI).

La Era Moderna

En esta época nos encontramos con cuatro relatos que se podían leer en El ciclo de Xuya. El último de ellos, «Caída de una mariposa al amanecer», puede leerse de manera gratuita en Cuentos para Algernon. Más allá de sus respectivas tramas, son una introducción magnífica a la ucronía xuyana, puesto que transcurren en nuestro planeta, concretamente entre Xuya y Magna Mexica. De esta manera, podemos entender poco a poco estas dos sociedades tan diferentes y la evolución que de Bodard ha creado para las culturas de las que proceden.

En primer lugar, llama la atención sobre todo Magna Mexica, que bebe con fuerza de la cultura azteca y mantiene ritos sacrificiales, pero también es un gigante tecnológico. Los mejores productos electrónicos proceden de allí y, como cualquier país con un elemento a explotar, no todos sus habitantes ganan lo mismo con ello. Las diferencias sociales son grandes y, sobre todo a través de «La Casa del Jaguar, a la sombra» y «La persecución de Tezcatlipoca», vemos la fuerte jerarquía teocrática dominante. Y la vemos debido a los serios acontecimientos que sacuden Magna Mexica: el Gran Orador Ixtli intenta hacerse con todo el poder y la guerra civil estalla.

En este contexto aparecen tres temas clave en el universo de Xuya, que encontraremos también en sus relatos espaciales: la concreción bélica, el exilio y el desarraigo.

¿A qué nos referimos con concreción bélica? La guerra aparece de fondo en gran parte de las historias xuyanas, pero, en su mayor parte, de Bodard evita la narración de grandes enfrentamientos. No encontraremos grandes batallas entre ejércitos o naves espaciales, sino las historias concretas de ciertas personas que huyen de ella o la padecen. La autora aboga por la humanización para acercarnos a las realidades de los distintos bandos, para hablarnos de los grises y de las difíciles decisiones que algunos personajes deben tomar. ¿Merece la pena salvar a unos pocos para condenar a un país? ¿Y poner en riesgo la independencia para vivir sin miedo? Los relatos están llenos de preguntas que solo los lectores pueden contestar.

En cuanto al exilio y el desarraigo, son temas que van de la mano. La guerra provoca el exilio de mucha gente que debe asentarse en países ajenos a sus costumbres. «La novia xuyana desaparecida» y, sobre todo, «Caída de una mariposa al amanecer» muestran las secuelas que deja la guerra y la imposibilidad de integrarte en una sociedad que ya de base te aparta por ser extranjero. ¿Cuál es la solución? ¿Dejar de lado tus tradiciones y sentirte parte de nada o mantenerlas y sentirte fuera de todo?

En estos dos últimos relatos, además, conocemos otro aspecto fundamental en la sociedad xuyana y que se trasladará en la Era Espacial al Imperio Daiviet: la manera tan diferente de expresarse, llena de sutilezas, omisiones cargadas de significados y poesía.

Fanart del ciclo de Xuya. Créditos: John Kaneko-James.

La Era Espacial

Aunque de Bodard separe los relatos de este periodo por «zonas», más bien es una separación temática y cronológica, al menos en lo referente a lo que podemos encontrar traducido. Es por ello que atacaremos esta parte siguiendo la misma división que propone la autora, porque pensamos que además es una evolución natural. Los elementos que aparecen en la primera parte ayudarán a entender mejor conceptos de la segunda.

¿Y qué es lo que encontramos en esta primera división? Naves. Naves sentientes, inteligentes. Naves que son parte metal y parte carne, puesto que la conciencia de estas es física y nace de mujeres humanas. Mentes. De hecho, el primer relato que encontramos en El ciclo de Xuya sobre ellas es, precisamente, su desencadenante: «Canción de estrellas» es un relato muy poético que sigue hablando de los temas principales de Xuya, la discriminación que sufre la protagonista por vivir en una cultura ajena y la relación contradictoria que establece con su propia cultura debido a ello. Una vez más, el desarraigo; pero en esta ocasión, centrado en una xuyana que vive en un planeta mexica.

Los siguientes relatos, «El nacimiento de una nave», «La creadora de naves» y «El hermano de la nave», se centran en la maternidad y en otro de los pilares del universo de Xuya: la familia. Las Mentes, por el hecho de nacer de madres humanas, son consideradas parte de la familia. Sin embargo, el precio que deben pagar es alto: dar a luz a Mentes es arriesgado y en varias ocasiones ha acabado en desastre. ¿Por qué decidiría entonces una mujer arriesgarse de ese modo? ¿Qué opina el resto de sus familiares de ello? De Bodard ahonda en estas cuestiones y en los efectos que tiene para el resto de la familia, también a través de las generaciones, porque las Mentes viven muchísimos más años.

Estas relaciones se ven condensadas en «Tres tazas de aflicción a la luz de las estrellas», el otro relato que podemos leer en Cuentos para Algernon y que sirve de puente entre este núcleo de relatos y el siguiente. Habla de la familia, de la relación con la madre, aparece el té como un elemento cultural importantísimo y también la construcción de estaciones espaciales, que serán los lugares que más se mencionen en la siguiente agrupación de historias como el trío de las tres bendiciones: Longevidad, Felicidad y Prosperidad.

Precisamente es en esta última estación, Prosperidad, donde transcurre la acción de En una estación roja, a la deriva, una historia basada en Sueño en el pabellón rojo de Cao Xuequin (1792), una de las cuatro novelas clásicas chinas. La propia de Bodard reconoce que quiso trasladar el espíritu de esta historia, que sigue a doce personajes femeninos en el ámbito doméstico, a una estación espacial. La poesía se convierte aquí también en una parte clave de la narración de la autora, que la usa como manera de comunicación de los personajes e incluso como decoración ambiente, ya que las paredes de las naves sentientes muestran muchas veces poemas.

Estas últimas adquieren mayor protagonismo en historias como «Les estrelles que l’esperen», donde se ve cómo las naves son parte indiscutible de la familia para algunes, mientras que para otres son poco menos que una abominación; una dicotomía constante en los relatos de Xuya, como ya hemos visto. En «La mestra del te i la investigadora», es una Mente, la Filla de l’Ombra, quien tiene que ayudar a una humana, Long Chau, puesta hasta las cejas de medicinas y bots. La tecnología de estos últimos es también recurrente en los relatos xuyanos, y ejercen tanto de conectores con el resto de la sociedad como de elemento deshumanizador, causando a veces rechazo, como le ocurre a Wen, la protagonista de «Espargits al llarg del riu del Paradís».

Portada de la edición de La mestra del te i la ivestigadora de MaiMés.

Pero quizás la piedra angular de En una estación roja, a la deriva y de los relatos que conforman la segunda parte de la Era Espacial, como «Espargits al llarg del riu del Paradís», «Els dies de la guerra, vermells com la sang, negres com la bilis» y «L’alè de la guerra» (publicados por MaiMés), sea las relaciones familiares y de parentesco. En historias como En una estación roja, a la deriva, es el grado de parentesco (lejano, pero aun así existente) entre todes les habitantes de la estación el que marca el destino de les protagonistas. El parentesco significa proporcionar ayuda cuando es necesario, lo que en un contexto de guerra puede convertirte también en cómplice. Aunque en algunos relatos este concepto de familia amplia nos suene un poco ajeno desde una perspectiva occidental, en otros encontraremos situaciones familiares (separaciones, la vuelta a casa, desencuentros entre hermanes, y reencuentros) en los que reconocernos.

Lo que enlaza la gran mayoría de relatos xuyanos en el espacio-tiempo, exceptuando algunos de la primera parte de la Era Espacial, es la omnipresencia de la guerra. Sobre todo de guerras civiles. La más importante quizá es la que destruye el Imperio Daiviet y que comienza en En una estación roja, a la deriva, continúa con «The Citadel Of Weeping Pearls» (donde reaparece una de sus protagonistas, Linh) y tiene todo el peso en «Els dies de la guerra, vermells com la sang, negres com la bilis» (que tiene un cameo de la dama Oanh). Rebeldes contra el imperio destruyendo planetas sin importar a quienes arrasen por el camino, mientras les civiles se preguntan: «¿Cuándo acabará? ¿La violencia puede terminar con la violencia?». Esta es una pregunta bastante frecuente y que aparece también en «L’alé de la guerra».

Sin embargo, de Bodard no se olvida de que en las guerras también pueden influir agentes externos. Es lo que sucede en dos de los relatos de El ciclo de Xuya, «El peso de una bendición» y «Panteones», que hablan de una guerra civil en el planeta Moc Tinh Hau, entre el continente Oriental y el Occidental, donde intervienen los galácticos. Los paralelismos con la guerra de Vietnam son inevitables. Además de las consecuencias de la guerra, la autora aprovecha estos dos relatos para hablar del exilio, la colonización y la apropiación cultural, representada sobre todo en el Panteón, un monumento a los caídos en dicha guerra realizado por un artista galáctico:

Cada detalle estaba filtrado por la mirada galáctica: las perchas con cestas eran meras curiosidades exóticas, las cabezas de pescado eran monstruosas y tenían la mirada ausente en lugar de prometer una comida fresca recién traída del mar, los galácticos se mezclaban con la población en lugar de comportarse con superioridad, como amos y señores. […]

No reconocía la dominación ni la injerencia galácticas que habían exacerbado las diferencias regionales entre el Continente Occidental y el Continente Oriental, que habían desembocado en una sangrienta guerra civil tras la independencia y en un último intento desesperado de los galácticos por mantener su control sobre Moc Tinh Hau con el Continente Occidental como su estado títere.

El té es un elemento central en los relatos xuyanos. Créditos: Alisher Sharip.

Por último, otro hilo conductor a destacar es el de la comida. Ya hemos mencionado antes la importancia del té y su ceremonia en el ciclo de Xuya (especialmente en «La mestra del te i la investigadora»), donde incluso las naves sentientes tienen su propia taza en la mesa. La comida tiene un protagonismo parecido, ya sea en forma de banquete con el que impresionar a una visita, en una cocina alrededor de la cual se comparten confidencias o en una ofrenda para los ancestros. Los personajes encuentran en ella un elemento que les liga a su pasado, tanto familiar como cultural, y que puede ser tan reconfortante como nostálgico.

Xuya y su universalidad

Aunque nos hemos centrado sobre todo en los temas que abarca el universo de Xuya, debemos recalcar que, ante todo, nosencontramos frente a historias de personajes. De Bodard las maneja con una soltura envidiable, las dibuja a través de sus pensamientos y actitudes, pero sobre todo a través de los diálogos y su relación con el resto. Son personajes grises, en muchas ocasiones perdidas, que tratan de encontrarse y entenderse mejor. A veces son egoístas, a veces demasiado confiadas, se equivocan aunque busquen hacer el bien (aunque, ¿qué es el bien y qué es el mal?). Y son mujeres.

La inmensa mayoría de personajes que protagonizan las historias de Xuya son mujeres. Madres, hijas, abuelas, primas, tías, sobrinas. Una intrincada red de relaciones familiares que llevan las mujeres sobre los hombros. Dueñas de negocios, investigadoras, científicas, guerreras. Mujeres que se odian y mujeres que se aman.

En el universo de Xuya encontraremos representación LGBT protagonizada sobre todo por relaciones sáficas. De hecho, estas relaciones le sirven a la autora para mostrar la evolución social y tecnológica de la sociedad. Mientras que en «La creadora de naves» la familia de la protagonista la repudia por tener como pareja a una mujer, porque no traerá descendencia, en «Panteones», cuya acción transcurre mucho tiempo después, se sientan a comer en familia y una de las chicas está embarazada.

Quizá esa sea la magia que tanto nos atrapa de Xuya: su capacidad para transformarse y crecer. Mostrarnos a pinceladas trozos de un universo vasto, dando forma a un tapiz cuyo final desconocemos. Encontrar personajes o lugares comunes en relatos diferentes y ver cómo han cambiado, cómo les ha afectado el tiempo o la guerra.

Es una auténtica lástima que apenas haya disponibles traducciones en castellano. Por suerte para les catalanoparlantes, pueden disfrutar de la antología La mestra del te i la investigadora, si bien recomendaríamos empezar por los relatos gratuitos de Cuentos para Algernon para entrar mejor en el universo. Por si no fuera suficiente, hemos elaborado una guía con la disponibilidad de los relatos, tanto en España como en inglés (¡y en audiolibro!), ampliando la información que hay en la web de Aliette. Esperamos de corazón que disfrutéis de este universo tanto como nosotras.

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Laura S. Maquilón
Laura S. Maquilón (Novedades/Fichas de autoras): Escritora ofídica. Correctora y diseñadora profesional. Reseñista en Más que veneno y Libros Prohibidos. Coorganizadora de la iniciativa #LeoAutorasOct. Le gusta soñar con mundos mejores. Desvaría en Twitter.

Clara Jáuregui
Clara Jáuregui (Investigación/Otras Narrativas): Medievalista y destructora de tópicos a tiempo completo. Lectora, a ratos bloqueada. Me encanta la fantasía no medieval y adoro la ciencia ficción. No se me da nada bien hablar de mí misma, pero aun así tengo Twitter.

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